Siamese vs Ragdoll
Comparación lado a lado del Siamese y el Ragdoll — temperamento, necesidades de ejercicio, aseo, esperanza de vida y compatibilidad familiar.
Siamese
GatoRagdoll
Gato| Siamese | Ragdoll | |
|---|---|---|
| Tamaño | Mediano | Grande |
| Peso | 8-12 lbs (3.5-5.5 kg) | 10-20 lbs (4.5-9 kg) |
| Esperanza de vida | 12-15 years | 12-15 years |
| Nivel de energía | Alto | Bajo |
| Bueno con niños | Sí | Sí |
| Apto para piso | Sí | Sí |
Personalidad y comportamiento
Siamese
El Siamés es célebre por su naturaleza vocal, social e inteligente. Desarrolla vínculos profundos con sus dueños y a menudo los sigue de habitación en habitación. Muy activo y curioso, requiere mucha estimulación mental y física. Puede ser exigente y no le gusta ser dejado solo demasiado tiempo.
Ragdoll
El Ragdoll es conocido por su naturaleza excepcionalmente tranquila y cariñosa. A menudo se le describe como 'perro-similar' porque a menudo sigue a sus dueños de habitación en habitación y juega incluso al cobro. Muy paciente con los niños y los otros animales, es un compañero familiar ideal.
Juego y actividades
Siamese
El Siamés es muy inteligente y requiere juego interactivo diario y desafíos mentales. Destaca en el aprendizaje de trucos y el cobro. Proporcionar espacio vertical como grandes torres para gatos y distribuidores de pienso ayudará a mantenerlo ocupado y a prevenir los comportamientos ligados al aburrimiento.
Ragdoll
El Ragdoll tiene un nivel de energía bajo a moderado. Aunque le gusta jugar, no es el más activo de los trepadores o saltadores. Sesiones de juego interactivo diarias de 15-20 minutos son ideales. Es conocido por ser un gato de suelo y prefiere jugar con juguetes a nivel del suelo.
Entorno de vida
Siamese
El Siamés prospera en hogares activos donde recibe mucha atención. Está bien adaptado a la vida en piso a condición de tener suficiente enriquecimiento y espacio vertical. Animal social, a menudo es más feliz con otro compañero felino.
Ragdoll
El Ragdoll está bien adaptado a la vida en piso o estrictamente en interior. Su naturaleza dócil y su falta de 'malicia callejera' lo hacen vulnerable fuera. Prospera gracias a la compañía humana y conviene mejor a los hogares donde no será dejado solo demasiado tiempo. Muy adaptable, se ajusta bien a los nuevos ambientes.